UNAM instala el Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial: un compromiso con el humanismo y la soberanía tecnológica de México
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) instaló el Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial (CCOIA), un órgano de alto nivel que nace con la misión de analizar, guiar y articular el desarrollo de esta tecnología disruptiva desde una perspectiva humanista, ética y de compromiso social. La ceremonia, celebrada el 18 de mayo de 2026 en la Biblioteca Central y encabezada por el rector Leonardo Lomelí Vanegas, marca un parteaguas en la forma en que la máxima casa de estudios —y por extensión, el sistema de educación superior del país— aborda los desafíos y oportunidades de la inteligencia artificial (IA).
Durante su discurso, el rector Lomelí Vanegas señaló que, como institución pública, autónoma y plural, la UNAM asume la responsabilidad de analizar los avances tecnológicos y guiar su uso en beneficio del interés general, bajo la premisa irrenunciable de que “la tecnología debe acompañarse siempre de una perspectiva humanista”. En esta línea, subrayó que el propósito del Consejo es propiciar que la IA sea comprendida no como una fuerza externa e inevitable ante la cual solo queda adaptarse, sino como un ámbito de decisión pública y académica, regido por una perspectiva centrada en el ser humano.
“la tecnología debe acompañarse siempre de una perspectiva humanista”
El rector delineó las funciones estratégicas del CCOIA, que incluyen favorecer la coordinación entre las diversas entidades y dependencias universitarias, estimular el quehacer interdisciplinario, adoptar buenas prácticas y acompañar la implementación de políticas universitarias integrales. Enfatizó que, con esta iniciativa,
“la Universidad coadyuva —desde sus tareas sustantivas— a la construcción de futuros más justos, incluyentes y sostenibles, en los que el progreso esté inspirado en una visión humanista, en el respeto irrestricto a los derechos humanos y en el desarrollo del país”.
En esencia, no se trata solo de acompañar el avance tecnológico, sino de conducir su evolución y uso conforme a los principios universitarios, conscientes de que “cuando el saber se enlaza con principios éticos y compromiso social se convierte en uno de los instrumentos más poderosos para enfrentar problemáticas concretas y abrir caminos de esperanza”.
La relevancia de este acontecimiento fue refrendada por la titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) del Gobierno de México, Rosaura Ruiz Gutiérrez, quien calificó la instalación como una “acción de relevancia histórica, académica e institucional”. La funcionaria federal aseveró que los trabajos del Consejo serán una referencia para todo el sistema de educación superior del país y que el hecho de que la UNAM asuma de manera organizada e interdisciplinaria la discusión sobre IA “envía una señal muy importante: su compromiso y responsabilidad con México”.
Rosaura Ruiz agregó que la IA, usada con inteligencia, ética y visión pública, puede constituirse en una de las herramientas educativas y científicas más poderosas de nuestro tiempo y ofreció la plena disposición de la SECIHTI para colaborar en la construcción de una IA “al servicio de México, de su juventud, de su comunidad, de su futuro”.
Por su parte, la secretaria de Desarrollo Institucional de la UNAM, Tamara Martínez Ruiz, puso el acento en la necesidad de que el debate sobre IA trascienda las métricas de productividad y automatización. Señaló que lo verdaderamente crucial es determinar si estos sistemas “respetan derechos, protegen la dignidad, reducen desigualdades, son ambientalmente sostenibles, fortalecen la democracia y colocan a las personas, a las comunidades y los territorios en el centro”.
La misión del CCOIA, explicó, es articular el vasto conocimiento generado por décadas en la UNAM para potenciarlo, convertirlo en estrategia y transformarlo en una comunidad que integre investigación, docencia, ética, gobernanza, sustentabilidad, cultura y derechos humanos.
El coordinador del Consejo, Pablo Pruneda Gross, calificó este encargo como “el debate más trascendente de estos tiempos” y situó la irrupción de la IA como un “parteaguas en la civilización humana, comparable a la escritura, la imprenta, la electricidad”. Recordó que hace seis años, en el Instituto de Investigaciones Jurídicas, se inició una línea de investigación sobre Derecho e IA, pero pronto se comprendió que la mirada jurídica, por sí sola, resultaba insuficiente para abarcar el fenómeno. Esto llevó a sumar a físicos, sociólogos, economistas, informáticos, matemáticos y psicólogos, conformando una comunidad de más de 130 personas que hoy trabajan en el tema en la Universidad.
En una entrevista posterior, Pruneda Gross subrayó que el CCOIA no responde a una moda ni a una urgencia administrativa, sino a la convicción del rector de articular todos los esfuerzos universitarios para atender los desafíos de la IA y construir la soberanía tecnológica del país, un concepto que implica que México defina su propio papel en la cadena de valor de esta tecnología y no sea un mero consumidor pasivo.
En representación del sector productivo, Itzul Girón Antonio —CEO de Celestial Dynamics y pionera en el desarrollo de IA en México— destacó que México tiene una “oportunidad única e impostergable” para alinear educación, ciencia y tecnología con miras a elaborar mejores políticas públicas y transformar entornos.
La estructura y composición del CCOIA reflejan el carácter transversal y multidisciplinario que se busca imprimir. Previo a la presentación, el rector Lomelí —quien preside el Consejo— tomó protesta a sus integrantes, entre los que figuran figuras clave de la Universidad como la propia Tamara Martínez, los coordinadores de Investigación Científica, Humanidades y Difusión Cultural, el titular de la Oficina de la Abogacía General y representantes de facultades, escuelas e institutos.
La creación del CCOIA se produce en un contexto global y regional que la UNAM ha analizado con detenimiento. En un artículo de opinión publicado en *El Universal*, el rector Lomelí dimensionó el impacto de la IA con indicadores contundentes: a finales de 2025, ChatGPT superó los 800 millones de usuarios activos semanales; el Fondo Monetario Internacional estima que la IA afectará al 40% de los empleos a nivel global y hasta el 60% en economías avanzadas; y la Agencia Internacional de Energía advierte sobre el crecimiento acelerado de la demanda eléctrica y la huella hídrica provocada por los centros de datos. En el plano educativo, la incorporación de estas tecnologías se da en una región donde más de la mitad de los niños y niñas no alcanza niveles básicos de comprensión lectora, lo que plantea retos mayúsculos para una adopción equitativa y significativa de la IA.
Frente a este panorama, el CCOIA se perfila como un órgano articulador de alto nivel que no solo ordenará la discusión interna, sino que también delineará un nuevo modelo educativo que fortalezca el pensamiento crítico, las competencias digitales y el criterio ético de los egresados. Asimismo, trabajará en la elaboración de un reglamento interno que consolide al Consejo como una instancia estratégica y transversal, y conformará un comité académico interdisciplinario para asesorar sus decisiones.
La instalación del Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial de la UNAM representa un paso firme y visionario que trasciende la mera adopción de herramientas tecnológicas. Se trata de un ejercicio de soberanía intelectual y de responsabilidad histórica, con el que la Universidad Nacional, fiel a su espíritu humanista, se propone no ser una espectadora pasiva de la revolución digital, sino convertirse en un agente protagónico en la configuración de un futuro en el que la inteligencia artificial esté genuinamente al servicio de la humanidad. Como sentenció el rector Lomelí, "la finalidad central de la IA y de todas sus aplicaciones posibles debe ser enlazar el saber con el bienestar colectivo".

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